La crisis hídrica es una problemática severa en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). Ante ello, debemos tener presente que cada uno de los más de 22 millones de habitantes contribuye al problema o a la solución.
Según un informe de la UNESCO, hay suficiente agua dulce para toda la población mundial, pero el problema reside en que su distribución no es equitativa y que el cambio climático genera escasez.
La prioridad que los gobiernos le han otorgado al agua se refleja en los presupuestos que aprueba la H. Cámara de Diputados, por ejemplo la asignación de 2024 para la COANAGUA fue de 62,600 mdp
Mientras en Texas persisten las quejas por el retraso de México en el pago de agua del río Bravo bajo el Tratado de 1944, los indicadores de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) muestran que el país ha entregado sólo 508.4 millones de metros cúbicos (Mm3) desde octubre de 2020 y hasta el pasado 17 de septiembre, o un 23.5 por ciento de los dos mil 158 Mm3 que marca el acuerdo binacional.
Como la escasez de agua en México ha alcanzado niveles alarmantes, con varias regiones enfrentando una grave falta de acceso al recurso; la crisis, exacerbada por el consumo desmedido y la gestión inadecuada de los recursos hídricos por parte de muchas empresas, está afectando tanto a la población como al medio ambiente.
Para favorecer la operación del sistema de desagüe del Valle de México, se han retirado más de 50 mil 700 toneladas de basura y más de 631 mil 300 m3 de azolve.
En un contexto de creciente escasez y contaminación que se complica por los efectos del cambio climático y la presión social.
En los últimos meses, el nivel de agua ha caído a niveles preocupantes, alcanzando un 26% en junio y actualmente recuperándose ligeramente al 38%, porcentaje que, sin embargo, está lejos del 70% que debería tener en esta temporada, según los registros históricos.
El estado de Texas enfrenta una crisis de agua sin precedentes que podría tener efectos devastadores en su economía agrícola, particularmente en el sur.
Todos los días circulan noticias sobre desastres naturales, sequía, incendios forestales, ondas de calor por un lado y, en contraste, -prácticamente también de manera inverosímil y contradictoria- tornados, huracanes, tifones, inundaciones, lluvias torrenciales, deslaves y desbordamientos.
