La implementación de protocolos, con un enfoque sostenible, hace posible en la cadena de valor de la industria agrícola alcanzar los objetivos sobre el uso sustentable del agua.
Un estudio recientemente publicado en la revista Global Environmental Change destaca la necesidad apremiante de estrategias económicas innovadoras para fortalecer las inversiones en seguridad hídrica, centrándose en un “entorno facilitador” que influya en la disposición a nivel regional a materializar nuevas soluciones empresariales.
El agua también forma parte crucial de la adaptación al cambio climático, y es un decisivo vínculo entre la sociedad y el medioambiente.
Durante esta administración, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) advirtió a 20 constructoras que en la zona donde edificarían sus proyectos existía baja presión, horarios fijos de abastecimiento o falta del líquido por lo que debían adaptarse a las condiciones de servicio de agua potable.
Durante la noche de hoy, una zona de baja presión con probabilidad de desarrollo ciclónico que continuará intensificándose…
La industria de la construcción en México ha insistido en que se debe duplicar la inversión en infraestructura hidráulica.
En 2023, según el World Metric Report 2024, la industria ha consumido aproximadamente el 22% del agua dulce accesible en el mundo.
“Sus vías atraviesan selvas debajo de las cuales se encuentra la red de ríos subterráneos más grande del mundo, con cavernas y cenotes que conforman el gran acuífero maya. Estos ecosistemas son hogar de animales silvestres y vegetación endémica, incluso especies en peligro de extinción como el jaguar y el grisón”, precisó la organización.
Entre los factores que contribuyen al problema del agua en nuestro país destacan la falta de planeación y prevención, la ausencia de una visión integral por parte de las autoridades y la contaminación de las aguas superficiales, principalmente por la presencia de aguas residuales.
Más de 4.000 millones de personas viven actualmente en ciudades, y se calcula que en 2050 esa cifra crecerá hasta los 6.500 millones. Con el impacto del cambio climático, muchas de estas regiones se están replanteando su gestión para ahorrar agua, un bien cada vez más escaso. ¿Qué soluciones podrían funcionar?
