Así lo revelan datos del Instituto de Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), los cuales muestran que esta entidad se ubica solo por debajo del estado de Guerrero, donde se extraen más de 3 billones de metros cúbicos al año.
Tan severa es la escasez, que incluso el Hospital 270 del Instituto Mexicano del Seguro Social requirió de una pipa de 22 mil litros de agua ante la baja presión en la red de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Reynosa.
A menos de cinco años del plazo establecido por la Agenda 2030, México mantiene avances moderados e insuficientes para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 6, que busca garantizar la disponibilidad y gestión sostenible del agua
Sin agua limpia, asequible y disponible de manera estable, no puede garantizarse el derecho a una alimentación adecuada y a una nutrición óptima.
A medida que la población crece y las zonas urbanas se expanden, la presión sobre nuestros recursos hídricos aumenta.
Los datos más recientes del Sistema Cutzamala y otras presas del país demuestran que, cuando el cielo cumple, nosotros seguimos fallando en nuestra gestión hídrica.
El objetivo es que más hogares puedan recolectar y reutilizar el agua de lluvia mediante tanques especialmente diseñados.
El agua no solo es la base de toda la vida en la Tierra. Ha moldeado la actividad humana y ha influido en el desarrollo de sociedades enteras.
Desde hace tres años, México ha experimentado dificultades para abastecer de agua a la población ante la falta de precipitaciones y las consecuencias son evidentes.
